sábado, agosto 20, 2005

Que rara la vida que vida rara

Que rara la vida
que vida rara
somos tan felices siendo niños,
niños como Salvador,
niños hasta la tumba...

Que buenas tardes
con pelota, con libertad, con todo;
recuerdo los golpes,
los insultos,
el no entrar en tu casa,
fue hace un instante cuando me gritabas desde abajo,
ya no gritas,
dejaste de hacerlo en vida,
Cambiaste la libertad por las cadenas,
las tardes por las noches
y mudaste de piel.


Te la debía Chavo.

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