martes, agosto 23, 2005

Frío

Uno suele agarrar
lo ya conocido, lo visto,
esas cosas que nos evocan placer
que le dan calor a la cabeza en pleno invierno
un algo que termina por ser infeccioso.
Este mundo es tan complejo cuando lo proponemos así
hacemos de un cuadro
toda una galería de imágenes dañinas
y hay corneas que no soportan eso,
hay pieles que no toleran el polvo del pasado
que se acumula entre altares de afectos muertos.
Las mentiras que no son mentiras, las promesas en los oasis
revientan el hongo de la existencia,
de la convivencia y la novedad.
Los animales marcan su territorio
los fantasmas también,
los trazos del alma no los borra nadie
no hay poder contra eso
no hay nada que nos haga olvidar el amor entre cactus,
las risas de los delfines
o las marcas de las medusas.

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