
Pequeño duende de coral
de movimiento audaz y peligroso
de ojos felinos
hace tiempo te esperaba
sentado en la esquina del subconsciente
risa de ángel envuelto en llamas
y piel de terciopelo que invita a la caricia.
Te has descolgado de tu nube
como quetzal que abandona la rama
del árbol de los anhelos
para aterrizar junto a mi
para el resto de la existencia.
1 comentario:
Excelente =)
Publicar un comentario